Senado promete rescatar Tezcotzingo; ahora falta el presupuesto
Entre discursos solemnes, referencias históricas y llamados a la unidad, el Senado volvió a prometer el rescate del Cerro de Tezcotzingo, también conocido como el Jardín Botánico del Rey Nezahualcóyotl. Desde tribuna y foros, la consigna fue convertirlo en referente nacional de conservación y sustentabilidad, aunque —por ahora— el proyecto sigue en el terreno de las buenas intenciones.
Durante el foro México, tesoro mundial, la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo Juárez, destacó el valor histórico, cultural y ambiental del sitio y llamó a sumar esfuerzos para su recuperación. El cerro, explicó, es ejemplo de la ingeniería y organización comunitaria desarrollada por los pueblos originarios desde el siglo XV, cuando Nezahualcóyotl respondió a una hambruna con canales, terrazas y sistemas de cultivo.
Al evento se sumaron senadores, funcionarios federales, estatales, municipales, embajadas y hasta la UNESCO, todos coincidiendo en que Tezcotzingo es patrimonio, identidad y futuro. Hubo promesas de sustentabilidad, inclusión, Agenda 2030 y hasta corte de listón… algún día.
No obstante, la nota discordante vino desde el ámbito técnico: especialistas del INAH advirtieron que cualquier rescate serio requiere cronogramas claros, procesos especializados y, sobre todo, presupuesto suficiente. Sin eso, recordaron, ni la historia ni la cosmovisión ancestral se restauran con discursos.
Por ahora, Tezcotzingo vuelve a ser protagonista de un acto solemne. El reto, como siempre, será que pase del foro al terreno y del simbolismo al financiamiento.
