Descubren que para ir a la escuela… hay que llegar: proponen descuentos obligatorios en transporte para estudiantes
Senadores del Partido Verde plantean lo impensable: que el transporte no sea el principal obstáculo para ejercer el derecho a la educación.
En un país donde estudiar suele implicar primero sobrevivir al trayecto, el Grupo Parlamentario del Partido Verde en el Senado presentó una iniciativa que parece obvia, pero que durante años ha sido ignorada: descuentos obligatorios en el transporte público para estudiantes de nivel medio superior y superior.
La propuesta parte de una realidad incómoda pero persistente: miles de jóvenes abandonan la escuela no por falta de talento, sino por falta de dinero para llegar a clases, especialmente en zonas rurales, marginadas o alejadas de los centros urbanos. Porque, aunque suene contradictorio, en México el derecho a la educación muchas veces termina… en la parada del camión.

Los legisladores ecologistas señalaron que la movilidad escolar está directamente vinculada con el artículo 3º constitucional, que garantiza el derecho a la educación. Sin embargo, recordaron que dicho derecho pierde sentido cuando el costo del transporte se vuelve más alto que la posibilidad de continuar estudiando.
“Las y los estudiantes no pueden ejercer plenamente su derecho si no cuentan con los medios para llegar a las aulas”, afirmaron, poniendo sobre la mesa una verdad elemental que durante años ha sido tratada como un detalle secundario.
De acuerdo con cifras oficiales, el ciclo escolar 2023–2024 registró una matrícula de 34.8 millones de estudiantes, muchos de los cuales enfrentan dificultades económicas, alimentarias y de movilidad que terminan traduciéndose en deserción escolar, pese a los programas de becas existentes.
Y es que, aunque las becas han sido un apoyo importante, en la práctica terminan absorbiéndose por gastos básicos del hogar, dejando al transporte como un gasto no cubierto, pero inevitable. Comer o trasladarse: esa sigue siendo la ecuación cotidiana para miles de estudiantes.
La iniciativa propone reformar la fracción XII y adicionar una fracción XIII al artículo 9 de la Ley General de Educación, para reconocer el derecho a la movilidad estudiantil en condiciones de seguridad, accesibilidad, eficiencia y equidad, así como fortalecer la coordinación institucional para garantizar becas y descuentos en transporte público.
La lógica es simple: invertir en transporte es invertir en permanencia escolar, en reducción de desigualdades y, eventualmente, en mejores oportunidades de vida. O dicho de otro modo: es más barato ayudar a un estudiante a llegar a clases que explicar después por qué abandonó la escuela.
Finalmente, los senadores afirmaron que apostar por la movilidad estudiantil es apostar por el futuro del país y reiteraron su compromiso con un sistema educativo más justo, accesible y equitativo, donde ningún joven tenga que desertar porque el camión pasó… pero no alcanzó.
