La comparecencia de Adán Augusto

Por: Marco Antonio García
Hoy, compareció el Secretario de Gobernación en el Senado. Una bomba noticiosa que dará mucho de qué hablar. No es para menos. La presencia de Adán Augusto es la representación más alta del Ejecutivo en el Congreso desde que inició la Legislatura.
Es quien mejor ocupa el vacío que deja el presidente López Obrador. Adán Augusto ha demostrado que no le teme al Congreso.
Más de una ocasión se ha presentado en el pleno de Diputados y el Senado con una actitud firme que se lleva el reflector.
Así fue cuando ignoró abiertamente a Lilly Téllez en la sesión de Congreso General, o cuando se acercó con Alito sólo para saludar. Qué decir de las sesiones donde ni siquiera entró al recinto y bastó con tenerlo cerca en un hotel para poner a más de uno a temblar.
Esta vez, la presencia de Adán Augusto fue en el marco de la glosa al informe presidencial.
Compareció en el Senado para rendirle cuentas al pueblo en materia de política interior.
Ya lo ha hecho antes, pero eso fue hace un año y, francamente, quién de nosotros recuerda lo que pasó.
¿En la memoria de quién se quedó el momento en que Kenia López del PAN le regaló un detector de mentiras al Secretario de Gobernación? ¿Quién la denuncia de violaciones a derechos humanos que hizo Álvarez Icaza del Grupo Plural? ¿O el reclamo de Juan Zepeda sobre la militarización del país? Nadie.
¿Por qué sería diferente el ejercicio de hoy? ¿Quién recordará las críticas airadas, los vítores entre bancadas, los abucheos, los regalos, las pancartas? ¿Por qué debería temer a su comparecencia el Secretario de Gobernación? El chiste es aguantar unas horas de reclamos y volver a su despacho a trabajar. Un día normal para quien aspira a ocupar la silla presidencial.
¿Hubo críticas? Seguro. Algún intento de desaire…Gritos, manotazos, e interrupciones.
Nada que no esté previsto. Nada que no haya ocurrido antes. Nada que no suceda después. Todo está calculado. Muchos gritos, pocos hechos. Mucho humo, poco fuego.
La otra parte de este ejercicio de control, es la formulación de las preguntas parlamentarias.
Un mecanismo poco noticioso, que no da margen a la especulación, que no se antoja atractivo pero que puede ser más efectivo. C
omo el propio nombre indica, son cuestionamientos que formulan los grupos parlamentarios a cada dependencia del Ejecutivo, cuyas respuestas, desde luego, se pueden litigar, buscar responsabilidades administrativas y, entonces sí, actuar.
Lo lamentable es que, por desconocimiento o flojera, se plantean cuestionamientos sosos que se pueden encontrar en la plataforma del INAI. Preguntas con respuestas obvias, que más que cuestionamientos parecen pases de gol en materia de política interior.
Aquí, algunas muestras del año pasado:
1. ¿En qué se ha gastado el presupuesto asignado a la Guardia Nacional? (PRI).
2. A partir del resultado de la consulta [para enjuiciar expresidentes], aunque no deviene vinculante] ¿A qué “actores políticos incluye”? ¿A qué “decisiones políticas” se alude? ¿El es propio Ejecutivo actual uno de esos “actores políticos”? (PAN).
3. ¿Considera el Presidente de la República que este tipo de expresiones de deslegitimar a la sociedad civil, a la oposición, desdeñar la ciencia y confrontar discursivamente la lucha por los derechos sociales contribuye a mejorar el ambiente de la política interior? (MC)
4. El PRD no formuló ninguna pregunta.
5. El Grupo Plural tampoco formuló ninguna pregunta.
Casi parece increíble que las preguntas más comprometedoras en materia de política interior, las que verdaderamente podrían desplegar consecuencias jurídicas, provengan de Morena mismo:
1. ¿Cuáles son las unidades administrativas de combate a la corrupción que tienen más competencia que otras y cuál es el criterio por el que han sido seleccionadas para dicha tarea?
2. ¿Cómo serán distribuidos los recursos conseguidos por la promoción de la austeridad y quiénes serán los beneficiados de estos?
3. ¿Cuál ha sido el impacto en la sociedad de las iniciativas aprobadas presentadas por el Ejecutivo Federal?
La comparecencia del Secretario de Gobernación fue una bomba noticiosa que dará mucho de qué hablar. No es para menos.
Pero al menos hasta hoy, el verdadero control parlamentario a Adán Augusto desde el Senado viene de Morena y no de la oposición.